Señales tempranas de estrés que solemos ignorar en el paseo
La reacción no aparece de la nada.
Antes del ladrido, del tirón o del bloqueo, el cuerpo del perro ya lleva tiempo avisando. Aprender a leer esas señales es una de las mayores palancas de cambio.
Por qué no vemos las señales
Muchas son sutiles, breves o “normales” en apariencia. Otras las normalizamos porque siempre han estado ahí.
Señales corporales tempranas
Rigidez corporal
El cuerpo se vuelve menos fluido al caminar.
Orejas en alerta constante
No se relajan ni siquiera en zonas conocidas.
Cola inmóvil o muy alta
Indica activación sostenida.
Respiración acelerada
Sin esfuerzo físico que lo justifique.
Señales conductuales que pasan desapercibidas
- Dejar de oler de repente
- Caminar muy rápido sin explorar
- Mirar constantemente hacia atrás o alrededor
- Desconectar de estímulos habituales
El error más común
Pensar que “mientras no ladre, está bien”. Para cuando ladra, el estrés lleva tiempo acumulándose.
Qué hacer cuando detectas una señal temprana
- Bajar ritmo inmediatamente
- Aumentar distancia de estímulos
- Permitir olfato regulador
- Valorar salir del entorno
Una pregunta clave
Durante el paseo, pregúntate: ¿mi perro está explorando o vigilando?
Si quieres adelantarte a las reacciones
En PerroViajero® enseñamos a leer el cuerpo del perro como parte central del Método Cansiedad™.
Ver antes. Actuar antes. Vivir mejor.
