Cómo usar la correa para transmitir calma (y no tensión)
La correa no solo sujeta: comunica.
Muchos perros reactivos no reaccionan solo al entorno, sino a lo que sienten a través de la correa. Entender esto cambia por completo el paseo.
La correa es un canal de información
Cada microtirón, cada agarre fuerte, cada cambio brusco de tensión envía un mensaje claro: “peligro”.
Señales de que estás transmitiendo tensión sin querer
- Mano rígida o agarre constante
- Correa siempre corta
- Tirantez continua “por si acaso”
- Correcciones tardías y bruscas
Qué cambia cuando la correa acompaña
Menos anticipación
El perro no recibe avisos constantes de peligro.
Más margen de decisión
Puede regular distancia y ritmo.
Recuperación más rápida
Tras un estímulo, vuelve antes a la calma.
Paseos más fluidos
Menos microconflictos durante el trayecto.
Claves prácticas para un buen manejo
- Usa más longitud cuando sea posible
- Agarra con firmeza, no con rigidez
- Anticípate antes de tensar
- Permite pequeños ajustes de movimiento
Un error muy común
Tensar la correa “para prevenir”. Esa prevención suele generar justo lo que se quiere evitar.
Una idea que cambia el paseo
Antes de corregir con la correa, pregúntate: ¿qué estoy comunicando ahora mismo?
Si quieres que la correa juegue a tu favor
En PerroViajero® trabajamos el manejo de correa como parte esencial del Método Cansiedad™.
Menos tensión transmitida. Más paseos posibles.
