Qué hacer cuando tu perro explota de repente en la calle
Ladra, se lanza, tira… y tú te quedas en blanco.
Cuando ocurre una explosión, todo parece descontrolarse en segundos. Saber qué hacer (y qué no) marca la diferencia entre salir del bucle o reforzarlo sin querer.
Primero: no es “de repente”
Aunque lo parezca, la mayoría de explosiones tienen señales previas: tensión, fijación, respiración acelerada.
Qué hacer en el mismo momento (prioridades)
1) Aumenta distancia
Aléjate del estímulo. Gira, cruza, retrocede. La distancia es regulación.
2) Reduce tensión de correa
Evita tirar fuerte. Mantén firmeza sin rigidez.
3) Mantén el cuerpo calmado
Respira, baja hombros, suelta mandíbula. Tu cuerpo comunica.
4) Sal del escenario
No intentes “arreglarlo” ahí. Muévete a un lugar seguro.
Qué NO hacer (aunque salga solo)
- Gritar o castigar
- Tirar fuerte de la correa
- Quedarte quieto “aguantando”
- Forzar que mire o se calme
Después de la explosión
Una vez a salvo, dale tiempo para recuperarse. No exijas nada inmediatamente.
- Pausa
- Olfato suave si es posible
- Ritmo bajo
Cómo reducir que vuelva a ocurrir
- Detectar señales tempranas
- Planificar rutas y horarios
- Mejorar manejo y equipamiento
- Rediseñar el objetivo del paseo
Una idea que ayuda mucho
No midas el éxito por “no reaccionar”. Mídelo por salir antes y recuperarse mejor.
Si las explosiones te generan ansiedad
En PerroViajero® trabajamos para que sepas qué hacer en el momento y cómo reducir que ocurra.
Menos improvisar. Más claridad.
