Errores comunes al pasear a un perro reactivo
La mayoría se cometen con buena intención… y aun así empeoran el problema.
Si tu perro reacciona en la calle, es muy probable que estés haciendo algo que sin querer refuerza la reactividad. Aquí tienes los errores más habituales y cómo salir de ellos.
Error nº1: acercarte “para que se acostumbre”
Forzar encuentros cuando tu perro ya está tenso suele generar el efecto contrario: más miedo, más explosiones y menos margen.
Error nº2: esperar demasiado cerca
Muchas reacciones ocurren porque el guía espera “a ver qué pasa”. Cuando pasa… ya es tarde.
Error nº3: castigar la reacción
Tirones, gritos o collares punitivos no enseñan calma. Enseñan que el estímulo es todavía más peligroso.
Error nº4: paseos siempre iguales
Misma ruta, mismas horas, mismos estímulos… el cuerpo se anticipa y sale ya activado.
- Explora rutas alternativas
- Introduce paseos más tranquilos
- Prioriza calidad sobre cantidad
Error nº5: centrarte solo en la conducta
Ladrar, tirar o gruñir son la punta del iceberg. Debajo suele haber miedo, frustración o ansiedad.
Error nº6: olvidarte de ti
Tu respiración, tu tensión corporal y tu anticipación viajan directos por la correa.
Qué hacer en su lugar
- Crear distancia sin culpa
- Leer señales tempranas de estrés
- Mejorar manejo y equipamiento
- Diseñar paseos más calmados
- Aceptar el proceso (no la perfección)
Si sientes que estás en un bucle
En PerroViajero® trabajamos el paseo desde la raíz: emoción, manejo y expectativas realistas.
Menos errores repetidos. Más claridad.
