PerroViajero® · Regulación natural
El poder del olfato para calmar a un perro reactivo
Oler no es perder el tiempo: es regular el sistema nervioso.
Muchos tutores intentan “avanzar” rápido durante el paseo. Sin embargo, permitir olfatear bien puede ser uno de los cambios más potentes para reducir tensión y reactividad.
Por qué oler calma de verdad
El olfato activa zonas cerebrales relacionadas con exploración, seguridad y procesamiento lento. Es lo opuesto a la hipervigilancia.
Un perro que huele está regulándose.
Qué ocurre cuando no dejamos oler
- Más acumulación de tensión
- Mayor foco en estímulos externos
- Explosiones más rápidas
Quitar el olfato es quitar una vía natural de calma.
Oler bien vs. oler por ansiedad
Olfato regulador
Ritmo lento, respiración profunda, cuerpo más suelto.
Olfato compulsivo
Va acelerado, sin pausa, como descarga de estrés.
No todo olfato calma, pero mucho sí.
Cómo usar el olfato durante el paseo
- Empieza el paseo dejando oler sin prisa
- Introduce pausas de olfato entre estímulos
- Permite elegir zonas interesantes
- Baja tu propio ritmo
El ritmo del paseo lo marca el sistema nervioso, no el reloj.
Errores comunes
- Tirar de la correa para “avanzar”
- Usar el olfato solo como premio
- Confundir calma con inmovilidad
Un paseo tranquilo no es un paseo rígido.
Una señal clara de que está funcionando
Tras oler bien, tu perro:
- Camina más suelto
- Se recupera antes de estímulos
- Reacciona menos o con menor intensidad
El cambio suele ser sutil… pero constante.
Si quieres usar el paseo como herramienta de calma
En PerroViajero® integramos el olfato como parte clave del Método Cansiedad™.
Menos prisa. Más regulación.
